miércoles, 7 de noviembre de 2018

Manantial que es tuyo


Manantial  que es tuyo

Las voces llegan por  todos lados
y el silencio desaparece rápidamente
como abejas que llevan su miel hacia otro lugar,
quedo anonada de los ruidos
esos que causa los corazones
y nadie los escucha, quizás porque no lo desean.

Lagrimas que llegan desde lejos
sembrando lo que escasea en sus almas,
esa soledad que corroe lo más profundo de nuestro ser
sintiendo que la vida se va como agua entre las manos,
sin ver que podemos cerrarlas
y dejar ese manantial de vida entre nuestras manos .

Nunca dejemos de pensar cuan corta es la vida,
miremos a las noches las estrellas,
el amanecer con sus  primeros rayos de sol,
el acaso cuando el Sol se despide diciendo  hasta mañana,
esa mirada dulce que vimos al caminar del día,
un abrazo de quien está a nuestro lado,
la caricia de esa mascota que comprende cada sentir.

Dejemos que la luz  penetre en nosotros
dejando atrás esos malos momentos vividos,
somos nosotros mismos lo que debemos alzar el primer vuelo
para aprender a volar nuevamente muy alto,
sin importar edad, tiempo ni espacio,
como dice un amigo poeta “La vida es bella”
y debemos sonreír a pesar de las lágrimas
que puedan caer por nuestras mejillas,
llegaran a los labios con la primera sonrisa
para volver a reí, vivir, amar, entregar lo que tenemos.
¡Vamos, se fuerte una vez mas y veras el firmamento
más allá de los sueños!

2018 – 09 – 10
Maru Parodi o Caballo Negro – Chile
Derechos reservados de autor


Tierras sin fin


Tierras sin fin

Tierras cortadas a la perfección
donde la naturaleza se aferra
a pesar de la nevada del invierno,
donde a los primeros rayos de sol
renace con sufrimiento unas bellas flores
que pintan aún más el paisaje.
Los cercos desiguales en madera nativa
rodean los grandes campos,
que muchos de ellos luchan
para mantener el equilibrio ecológico.
Es esa lucha permanente de esta zona
que renueva cada año
estos interminables bosques
de milenarios años,
que historia nos podrían contar
podría ser que quedáramos asombrados
de la paz interior que logran entregar.

La natura sabe bien lo suyo,
ella en las cuatro estaciones
hace retoños nuevos para no morir.

2018 – 02  15
Maru Parodi o Caballo Negro – Chile
Derechos reservados de autor

Fin de la carretera


Fin de la carretera

La noche comienza hacer fría, en la carretera la lluvia no para, sin dejar casi ver las huellas , todos en el auto van adormitados por el largo trayecto, es como si las horas no pasan, me siento cansado, sin ganas , sin deseos de llegar a nuestro destino.
La calefacción del auto no funciona y solo el frio podemos sentir. Conduzco nos cuidado a pesar de la inclemencia del tiempo, fue una noche larga y llena de emociones, todos venimos cargados de sentimientos, penas y alegrías…un fin de cosas guardas que solo se quiere dormir para olvidar.
La soledad es completa ni un solo auto no hemos cruzado… estamos solos muy solos.
De pronto veo algo que se cruza por el camino frenando abruptamente por un golpe, despertando todos a la orilla de caminos medios adoloridos. Primero que nada nos revisamos cada uno ….y salimos a ver qué es lo que había sucedido, era extraño esa figura de hombre que pensé en un momento que eran un animal salvaje … era la sombra de un hombre alto son sombrero y un abrigo que llegaba al suelo y que seguir caminando, nos miramos muy extrañados ya que ni se dio vuelta para vernos…era como si no existiéramos.
Bajamos del auto y corrimos todos a él en esa oscuridad que la neblina casi no dejaba ver. De pronto se detuvo como esperando, al llegar no se le podía ver el rostros.
Cristina:  ¿Señor está bien?
Juan :¡Podemos ayudarlo en algo?
Pedro:¿ Le causamos algún golpe?, disculpe no se veía nada en este camino.
Cristina:¿ Señor, señor, por favor díganos algo?
Pedro:¿Quizás le causamos un trauma? que les parece si lo llevamos al un Hospital?
Yo que soy Juan estaba como congelado al poder ver su rostro bajo esa capucha negra, no había rostro.
Un escalofrió me sobrepaso por completa, sin poder hablar y a mis amigos los miraba, pero a voz no salía.
De pronto Pedro y Cistina lo quisieron tomar, y tal fue el impacto que los gritos eran escalofriante, no había cuerpo, era solo una figura, un ente solitario en medio de la soledad. quedamos todos detenidos entre la niebla atónitos, mudos y mirándonos.
De pronto escuchamos una voz << Váyanse rápido que ya amanecerá>>
Estupefactos , incrédulos nos dimos cuenta que esa voz venia de ese ropaje.
Repetía una y otra vez  <<Váyanse, váyanse antes de que ser tarde>>
Sin colocarnos de acuerdo dijimos ¿Porque, no necesita ayuda? Un silencio largo y de ultratumba se produjo por segundos.
Cristina:¿Por favor que sucede?
Pedro y yo : Que es lo que está sucediendo?
El hombre se giró hacia nosotros camino y a un metro nuestro solo dijo << Váyanse o será tarde para ustedes>>
Todos preguntamos tarde para qué? .ya la neblina de a poco comenzaba a diluirse, quería dar paso a la alborada.
El hombre con una voz tenebrosa volvió a decir << Ultima vez váyanse ahora, ya que en pocos minutos será tarde>>
Juan : Porque será tarde, si el día ya llega y estamos cerca de la cuidad?
Cristina: No entiendo estamos aquí en la mitad de la nada, conversando quien sabe con quién y solo nos pide que nos marchemos?
El extraño:  Váyanse o van a morir?
Todos dijimos a la vez. Morir, porque si estamos ilesos del accidente, el auto aun funciona a pesar del frio.
El extraño: Váyanse porque soy la muerte y venía a buscarlos.
Los tres paralizados ante esa orden…corrimos al auto y tome a gran velocidad mientras esa figura se diluía entre la neblina y el alba comenzaba aparecer.
La pregunta que nos hacíamos ya sin hablar ….aterrorizados …..llegamos a nuestras casas, callados sin contar nada de lo sucedido.
Desde ese día la vida nos cambió, casi no nos hablábamos bajo el recuerdo que eran ecos dia y noche << váyanse que soy la muertes>>
Esta historia es real para nosotros tres, terrorífica y nos dejó viviendo cada segundo del día…sin olvidar lo extraño de esa noche que aun esa eterna.

2018 – 8 – 29
Maru Parodi o Caballo Negro – Chile
Derechos reservados de autor


Delirio o realidad


Delirio o realidad

Caminaba ya de noche bajo los  faroles con esa luz casi sutil y más de alguno quemado,  apenas poder levantar mis pies, la fiebre me quemaba la fisionomía, mientras las gotas de sudor corrían  libremente sobre mi espalda. La niebla comenzaba a bajar desde el puerto y tenía prisa de llegar a casi antes de no poder ver nada.
En instante y sin darme cuenta estaba dentro que un sueño, perdido entre mis delirios que me perseguían sintiéndome solo, abandonado.
La imaginación estaba delirando con imágenes o vivencia ya no sé, pero alteraban mi descanso. Una mujer anciana y andrajosa caminaba bajo los aleros pidiendo de casa en casa, yo trataba de hablarle pero no me escuchaba, quizás era sorda. De pronto un gran perro negro cruzo la calle, se detuvo, mirándome minutos sin ningún movimiento me produjo  miedo por estar desprotegido y sin fuerzas.
No sé cuánto tiempo paso entre miles de escenas que pasaban sin parar, de forma vertiginosa sentí la sensación de una  plaza llena de niños jugando y las campanas de una iglesia anunciado su entrada y no pude llegar a ella, mi cuerpo temblaba, todo era terrorífico, el aire era de un olor indescriptible, seguí perdido caminado a pies descalzos, era una sensación muy extraña…me sentía un errante mas con harapos de vestiduras y un madero extraño que me ayudaba a caminar sin rumbo, ni sueños.
 De pronto alguien me toco el hombro, no saber el tremendo salto que di, si estaba solo en ese lugar, me di vuelta lentamente para ver quién era…sorprendido…mirando como al infinito, no lo podia creer era mi sombra que estaba separada de mis movimientos. A esas alturas no sabía dónde estaba…especulando que por la fiebre había muerto y me encontraba como en el Limbo, donde siempre pensé que uno debería pagar sus errores  o esperar la hora de partir quien sabe dónde.
Medio loco por todo, torturado ahora por mi sombra que no seguía mis pasos y se perdía en el ancho paraje, dejándome sin fuerzas…no quedaba otra que seguirla esperándola recuperar ya que era mía  y la necesitaba para no sentir el silencio y soledad, que locura e imaginación tenia a esas altura de tantas cosas extrañas vistas.
Camine, camine…solo sé que  caminaba no podría decir cuánto y menos hacia donde iba, el agotamiento se apoderaba de mi y las fuerzas decaían a cada paso. A lo lejos escucho  las olas del mar que suena pegándole como contra rocas, mientras las gaviotas volaban con su canto, fue un momento de compañía y regocijo… desempañando un poco mi mirada perdida en la niebla y las locura que pasaban una tras otra, me deje llevar por  el ruido para ver donde me llevaría… de pronto escucho una voz:
Desconocido: << Cuidado, pareces nuevo>>
Yo: Me detuve hasta sin respirar del susto… era imposible ver su rostro, no se me ocurrió más   que preguntar  << Quien eres, que hay mas allá>>  unos segundos que fueron largos en esos momentos.
Desconocido: Esta el acantilado que da al mar y con un paso más caerías sin pensar, liberándote de mí.
Yo: ¿Liberándome de ti, no entiendo?
Desconocido: ¡Si  de mí, de ti mismo!
Yo: La verdad no sabía con quien hablaba, era un cuerpo al cual me era difícil verle su cara, me quede un rato en silencio tratando de buscar la coherencia de todo esto. Hasta que me decidí preguntarle.  << Y tú quien eres o que eres de mí, que me hablas con tanta seguridad y le alertas de no caer >>
De pronto comenzó a reír cada vez más fuerte y no paraba, mis oídos no soportaban  la agudeza de su voz. Estaba perplejo al ver su reacción,  no contestaba a mi pregunta, siento que mis piernas de doblaban y caía lentamente sobro las duras rocas y las lagrimas ya corrían sin parar.
Desconocido: Que haces, que te dije o eres estúpido, no vez que si caes al vacio me dejas vagando entre la niebla. Ya...deja de llorar y toma la vida entre tus manos  una vez más.
Yo: Con la garganta atragantada volví a preguntarle  << Quien eres, porque reías y porque te importo si muero o me pierdo>>
Desconocido: Aun  no me reconoces, trata de mirar detenidamente mi cara y veras quien soy.
YO: Es que las lagrimas y el cansancio no  me dejaban  ya ver, solo quería salir de ese lugar y no irme con la incógnita de quién eres, no lo soportaría.
 Poco a poco me apoye con mis manos para poder levantarme nuevamente, los pies descalzos ya con  llagas de tanto andar. Fue duro y doloroso quedar frente a él; ya que entre mis delirios veía gente que paso a mi lado pero nunca logre verlos  solo murmuraban en idioma extraño, era como invisible ante esa nada.
Desconocido: Vamos hombre mírame es tu última oportunidad, enfrenta la vida como es, como siempre has luchado.  ¿No me dejaras morir?
 Lentamente, temblaba ante esa voz fuerte que mas que pedir me ordenaba, era tanto mi temor que  poco a poco fui levantando mi cara, quedando estupefacto más que  sorprendido frente aquel desconocido.
Desconocido: Vamos mírame, no te acobarde al último de tus suspiros.
Yo: Si, te conozco… soy yo…como puede ser…estoy loco…confundido.
Desconocido: Si soy tú, soy tu sombra ¿Si no me tomar ahora nos perderemos los dos?
Yo: Donde estamos, que lugar tan extraño, porque me han tratado con angustias y miedos.
Desconocido: Vamos los segundos se acaban, tomas mis manos y abrázame, rápido…no queda tiempo hombre, reacciona.
Sin pensarlo me envolví muy fuerte y sentí que caía sobre una cama con mi cuerpo adolorido, y de delirios, abrí poco a poco los ojos, mientras sentía paños húmedos en el rostro calmaban aun la fiebre y solo escuchaba a una  enfermera  <<Sr. Calma, ya está bien, no se preocupe>>.
Muy exaltado grite <<Mi  sombra>>, y volví a desmayarme en una fría sala de hospital, al pasar unos cuantos días, reaccione estuve a punto de morir esa noche por la fiebre que me desmaye en la puerta de mi casa  y los mios de urgencia me llevaron perdiéndola conciencia.
Sentía que todo lo vivido. no había locura ni delirio, me senté en la cama y allí está él mi sombra, mi vida, la que me hizo reaccionar para volver.
No sé si alguna vez sano y cuerdo podre hablar con él y darle las << Gracias>>.


2018 – 11 – 6
Maru Parodi o Caballo Negro – Chile
Derechos reservados de autor

Lo que no fue


Lo que no fue

Dime quien te amara más que yo
si no soy más esa golondrina de invierno
entregándote el calor que necesitabas,
ya no quedan ni lagrimas de sentimientos
donde los amaneceres serán trastocados
por las pesadilla de un falso amor,
que delirio por los momentos perdidos
entre tantas palabras y te quiero.

Ya no hay nada que recordar
quedando el amor derretido entre hielos
que las palabras se congelaron
dejando ser sabor a miel.
Adiós son mis últimas palabras
a algo que pudo ser y tan solo no fue.

Te deje el limbo de mis sueños
para poder vivir tranquila y sin remordimientos,
jamás sabrás de mí ya que volé más alto
buscando solo la verdad de mi corazón,
ese que se destruyo en tus manos.
ahora seré libre para ser feliz…
Adiós a quien no fue amor
solo una ilusión.

2918 – 11 – 7
Maru Parodi o Caballo Negro – Chile
Derechos reservados.

lunes, 27 de agosto de 2018



Un suave meneo

Ya sobre las aguas tibias
donde el mar balsea entre la arena y mi cuerpo,
las caricia llegan poco a poco 
como ese suave beso en la boca 
que solo queda rendirse
ante el son de las palmeras 
que son magia de esta noche.

Los cuerpos se mueven suaves y sensualmente
para dejar llevar las emociones
que sobrepasan los poros de la piel
haciendo los escalofríos por la espalda,
caricias mudas, besos que vuelan 
porcada centímetro de la piel,
suave y tibio va recorriendo los rincones
de la imaginación como un dibujo 
que poco a poco va tomando color y forma.

El sueño de la música, los versos, los movimientos
que me llevan a sentir un suave movimiento de caderas
que lleva la música a solo tocar piel a piel 
para descubrir quizás más que las estrellas,
¿Sabes? Dejemos que los sueños vuelen 
y la marea moje los cuerpos
quedando la sal impregnada
en ese casi…

2018 – 08 – 24
Maru Parodi o Caballo Negro – Chile 
Derechos reservados de autor




Nuestro Ser


El miedo no existe
los errores no existen
solo existen algunas noches de soledad.
Quien te ama…
Puede hacerte daño y amarte intensamente,
si te odian… pueden fingir
solo por verte sufrir.


A donde vayas, vas a estar solo
aunque tengas alas…
para volar, pero no encontraras libertad.
Hay cosas que puede dar
desde muy lejos y sin tocar.
Es como un sueño de alguna noche,
sin importar las estrellas.


Veras que puedes ir más allá
de la realidad.
No olvides que van junto a ti
y son reales.
Siente, llora y perdona,
pero no sientas más miedos,
toca tus manos poco a poco
toca tus labios y te podrás sentir
y ver que estas vivo
y ganarle a tus sufrimientos.

Aprende a ganarle a la vida,
no dejes de soñar,
son parte de nuestra existencia
y de nuestro ser.


2009 - 10 - 29
Maru Parodi o Caballo Negro - Chile
Derechos reservados de autor